martes, 11 de diciembre de 2007

El cuento de Yure-chan y tama-chan

Detras de Yure-chan siempre estaba Tama-chan.
Los dos siempre estaban juntos.

En la comida.
-Ya no quiero arroz.
Yure-chan decía: “no debes dejar nada”

En el momento de jugar
-Yo quiero esto Yure-chan.
-Ese es el juguete de la niña.
Cuando todos salían.
-Yo iré por allá Yure-chan.
-Y yo por aquí.

Como pensaba que estaría con los demás, se separaron
-¿Yure-chan seguro que quieres ir solo?
-Si, esta bien estar solo.
Tama-chan parecía estar muy solo. Pero, no le dijo nada. Y le dijo “haz lo que quieras”.
Yure-chan paso a paso empezó a alejarse.
Luego de caminar tanto, Yure-chan decía,
¡hay una flor!
Y no había nadie junto a él.
¡Una estrella fugaz!, pero no había nadie.

Yure-chan se regreso a casa solo.
Y cuando regreso a casa no había nadie junto a él.
A la hora de comer. De jugar. De limpiar. Siempre estaba sólo.
¿Tama-chan dónde estás?

Es por eso que Yure-chan se fue a buscar a Tama-chan.

Le pregunto a un gusanito que estaba sobre una flor.
-¿Señor gusano a dónde fue Tama-chan?
-Yure-chan, tengo hambre y no puedo moverme.
-Entonces te daré mi comida.
-Yo vi a Tama-chan jugando con las flores.
-Gracias señor gusano.

Le pregunto a unos niños que caminaban por la playa.
Oigan, oigan chicos, ¿han visto a Tama-chan?
Y ellos le dijeron que solo tenían un juguete.
-Entonces les doy el mío.
-Gracias. Tama-chan estaba viendo la estrella fugaz en ese lugar.
-Gracias a los dos.

Todos lo habían visto, pero sin importar cuanto caminaba, no encontraba a Tama-chan.
¿Dónde estás Tama-chan?
Yure-chan empezó a llorar.
Lloro y lloro hasta que hizo un charco.

¿Tama-chan a dónde te fuiste?

Yure-chan al abrir los ojos, vio dentro del charco a Tama-chan.

-¿Tama-chan… Tama-chan, estás dentro del agua?
-Yo siempre estoy a tu lado, Yure-chan. Siempre detrás de tuyo, cada vez que lo desees

Aunque no podía ver a Tama-chan Yure-chan siempre estaba a su lado

-Tama-chan ¿siempre has estado a mi lado?
-Así es, estoy de vuelta Yure-chan
-Bienvenido a casa Tama-chan

Después de esto, ambos se hicieron muy buenos amigos. Y siempre estaban rodeados de otros amigos.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Arigatou andaba mucho tiempo buscando este cuento antiguo ^^ bye

Anónimo dijo...

te quiero yo...y tu a mi